La "onda de choque" de Irán sacude el bolsillo español: la inflación escala al 3,3%

Lo que comenzó como un conflicto regional en Oriente Próximo ha terminado por impactar de lleno en la economía doméstica española. Tras el estallido de las hostilidades en Irán y el cierre parcial del Estrecho de Ormuz, el fantasma de la crisis energética ha regresado con fuerza, obligando al Gobierno a activar medidas de urgencia para frenar una escalada de precios que ya se siente en gasolineras y supermercados.


1. Combustibles y Energía: El epicentro del repunte
El impacto más inmediato se ha reflejado en el Índice de Precios de Consumo (IPC). Según los datos del INE avanzados a finales de marzo y consolidados en esta primera semana de abril, la inflación interanual ha escalado hasta el 3,3%, un punto por encima de lo registrado en febrero.

-Carburantes: El precio del petróleo Brent se mantiene bajo presión cerca de los 100-107 dólares por barril. En las estaciones de servicio españolas, el diésel ya se sitúa de media en los 1,76 €/litro, mientras que la gasolina 95 ronda los 1,56 €/litro, a pesar de las bonificaciones fiscales aplicadas por el Gobierno.
-Electricidad y Gas: El precio del gas en el mercado nacional ha sufrido una volatilidad extrema, pasando de los 32 €/MWh antes del conflicto a superar los 60 €/MWh. Aunque la apuesta por las renovables (que cubren el 84% de las horas) actúa como escudo, el encarecimiento del gas sigue presionando la factura eléctrica de hogares e industrias.

2. El sector servicios y la cesta de la compra
La preocupación se traslada ahora a la inflación subyacente. Aunque de momento se mantiene estable en el 2,7%, los analistas de Funcas advierten que si el conflicto se prolonga hasta el verano, el encarecimiento del transporte se trasladará inevitablemente a los alimentos frescos y bienes industriales.
El sector turístico también está en alerta. Las aerolíneas han denunciado un incremento desorbitado en el precio del combustible para aviación, lo que podría traducirse en un encarecimiento de los billetes para la temporada de verano que está a la vuelta de la esquina.

3. Medidas de choque: El "escudo" del Gobierno
Ante este escenario, el Consejo de Ministros ha aprobado recientemente el Real Decreto-ley 7/2026, un paquete de medidas urgentes que incluye:

-IVA al 10% en energía y gas: Se mantiene la reducción del IVA para contratos eléctricos inferiores a 10 kW y para el gas natural, briquetas y pellets, al menos hasta el 30 de junio de 2026.
-Impuesto Especial sobre la Electricidad: Se reduce drásticamente del 5,11% al 0,5%, buscando un impacto directo en el recibo de la luz.
-Ayudas al transporte y sector agrario: El decreto incluye la reducción de los tipos del impuesto sobre hidrocarburos y ayudas directas para sufragar el gasóleo profesional, un balón de oxígeno para transportistas y agricultores que ya sufrían el alza del combustible.
-Impulso a las renovables: Se agilizan los hitos administrativos para proyectos de almacenamiento y energía limpia, buscando reducir la dependencia del gas iraní a medio plazo.

Ante el temor de que la subida del IPC dispare los alquileres, el Gobierno ha aprobado este segundo Real Decreto-ley 8/2026 centrado en la protección de los inquilinos:

-Tope al alquiler del 2%: Hasta el 31 de diciembre de 2027, las actualizaciones anuales de renta no podrán superar el 2%, independientemente de que el IPC sea mucho mayor. Esta medida afecta de forma obligatoria a grandes tenedores y actúa como límite por defecto para propietarios particulares.
-Prórroga extraordinaria de 2 años: Los inquilinos cuyos contratos de vivienda habitual finalicen antes de que acabe 2027 podrán solicitar una prórroga extraordinaria de hasta dos años manteniendo las mismas condiciones. El arrendador estará obligado a aceptarla (salvo necesidad justificada de ocupar la vivienda).

Perspectivas de futuro
Los expertos de instituciones como PwC y el Banco Central Europeo han rebajado las previsiones de crecimiento para España en 0,5 puntos porcentuales del PIB para 2026. La gran incertidumbre reside en la duración del bloqueo en Ormuz; de mantenerse, España podría enfrentarse a un escenario de estanflación (estancamiento económico con alta inflación) durante la segunda mitad del año.